Domingos 12, 19, 26 de marzo y 9, 16, 23 de abril – 2:00pm a 4:00pm – Presencial
Gratis. Invitamos a toda la comunidad de los New New
Yorkers a unirse a este nuevo taller presencial!
En este taller gratuito y abierto al público, los participantes aprenderán y experimentarán con el grabado
más allá de lo básico. En primer lugar, aprenderán los fundamentos de la
impresión con bloque, desde la creación de marcas hasta la impresión con
prensa.
La clase se organizará de la siguiente manera: en
la primera mitad de cada sesión, habrá una presentación (apoyada por muestras
de historia del arte) en la que veremos la composición, el espacio
positivo/negativo y los diferentes tipos de texturas que se utilizan con
frecuencia en la impresión con bloque.
A continuación, pondremos en común todos
nuestros conocimientos para crear nuestras imágenes. Esta vez, planificamos
nuestras ideas de antemano antes de trabajar en la plancha. No es necesario
tener experiencia.
Fechas:Domingos 12, 19, 26 de marzo y
9, 16, 23 de abril. (Tenga en cuenta que el primer domingo de cada
mes no hay clase).
Lugar: Estudio B, Museo de Queens
Este taller se brindará en una forma bilingüe, inglés y español.
Este programa es gratuito, se proporcionarán
materiales pero es necesario inscribirse.
Para inscribirse, por favor, envíe un correo
electrónico a: ggaraycochea@queensmuseum.org Taller: “Grabado:
más allá de lo básico” ó inscríbase directamente en este
link
Artista docente: Michelle Melo, Nacida y
criada en Bogotá, Colombia, Melo es una artista que vive y trabaja en Nueva
York. Su obra ha sido expuesta internacionalmente en Sudamérica, Europa y
Estados Unidos.
Cinco ecuatorianos con discapacidad física competirán en Maraton de Nueva York
Como
ya es tradición el próximo 5 de noviembre del 2023 en la ciudad de Nueva York se
llevará a cabo la carrera inclusiva Maratón NYC2023, en la que cinco
ecuatorianos con discapacidad física (PCD) participarán activamente y recorrerán
un total de 42 kilómetros.
Ángel Allaica
(Gualaceo-Azuay), Jhonny Jiménez (Riobamba-Chimborazo),
Wilson de la Cruz (Cotacachi-Imbabura),
son tres de los deportistas con Paraplejia, quienes sufrieron una lesión medular
traumática grave que afectó la parte inferior del cuerpo dejándola paralizada y
carente de funcionalidad, mismos que participarán en la categoría handbike
(bicicleta de mano); así también Luis
Guerra (Tulcán-Carchi) con amputación de brazo y Hjofre Lema (Quito-Pichincha) con distrofia muscular gemelos,
participarán en la categoría general y correrán a pie.
Estos
deportistas forman parte de la organización Achilles Internacional Ecuador, entidad encargada del entrenamiento
y apoyo a deportistas con discapacidad en el país. Para solventar los gastos de
inscripción, tickets aéreos, hospedaje y alimentación, se ha previsto la
recaudación de fondos en su página web para las personas de todo el mundo https://give.achillesinternational.org/campaign/achilles-ecuador/c325546
para quienes viven en USA esta donación es deducible de impuestos, de igual
modo en Ecuador lo pueden realizar en la cuenta de Ahorros de la Cooperativa Policía
Nacional a nombre de Fundación Achilles Ecuador AE, No. 401010519603.
Para
mayor información pueden llamar al +593983065677stalinpozo@yahoo.es Presidente de la
Fundación Achilles Ecuador. El apoyo al deportista ecuatoriano es fundamental
en su rendimiento.
On November 5, 2023 in New York City, as is tradition,
the inclusive race NYC2023 Marathon will take place, in which five Ecuadorians
with physical disabilities (PWD) will actively participate and cover a total of
42 kilometers.
Ángel
Allaica (Gualaceo-Cuenca), Jhonny Jiménez (Riobamba-Chimborazo),
Wilson de la Cruz (Cotacachi-Imbabura), are three of the athletes with
Paraplegia, a disease in which the lower part of the body is paralyzed and
lacks functionality, who will participate in the handbike category (hand bike);
as well as Luis Guerra (Tulcán-Carchi)
with arm amputation and Hjofre Lema
(Quito-Pichincha) with twin muscular dystrophy, will participate in the general
category and will run on foot.
These athletes are part of the organization Achilles
Internacional Ecuador, an entity in charge of training and supporting athletes
with disabilities in the country.To
cover registration costs, air tickets, lodging and food; Fundraising has been
planned on its website for people around the world https://give.achillesinternational.org/campaign/achilles-ecuador/c325546
for those who live in the USA this donation is tax deductible, if in Ecuador they
can make the deposit I n the Savings account of the National Police Cooperative
under the name of: Fundación Achilles Ecuador AE., No. 401010519603.
For more information you can call +593983065677stalinpozo@yahoo.es President of the Achilles Ecuador Foundation. The support
of the Ecuadorian athlete is fundamental in his performance.
El personaje que interpreta el actor, es el autor de ‘Historias de mi gente’
Por: Carlos Canales
Sonó la campana en el lobby y un miembro del staff de Teatro SEA
anunció: “Historias de mi gente”.
Hacemos la fila y esperamos que vengan a buscarnos y llevarnos a la sala
que se representará la obra. Nuestro guía nos conduce por unas escaleras,
escuché en una sala un grupo de Jazz, llegamos a la puerta y el guía la toca.
Mientras esperamos unos segundos que se abra la puerta, veo una celebración de
una exposición de arte. Hablan, beben y conversan. Rememoro la icónica película
Sin Aliento de Jean Luc Godard.
Al entrar a la sala conozco a Héctor Luis Rivera, el director de la
pieza. Antes de sentarnos le presento a Celeste y a Faustine. Nos ubicamos en
las butacas y me fijo en el actor que está sentado de costado en una silla
mirando estático hacia la pared de la izquierda. Transcurridos unos minutos el
actor se levanta, nos observa fijamente y empieza a decir unos parlamentos y
luego añade una breve introducción de la pieza El matrimonio. El personaje que
interpreta el actor es el autor de Historias de mi gente. El actor que actuaba
ante nosotros vestía como un ser de la noche, un prestidigitador, un Houdini y
tenía muy claro cuál era su función y su objetivo y lo consiguió. Termina la
breve explicación de la primera obra, da la bienvenida a los personajes y se
retira ceremonioso.
La obra El matrimonio plantea un conflicto moral y la solución es
embarcar a la hija a Nueva York. Regresa el autor, introduce la segunda obra,
La Hija, un monólogo conflictivo y revelador. Vuelve el autor y explica cómo se
celebraban las bodas en el pasado en Puerto Rico e introduce la obra La Boda.
En ella, Las Damas Emperifolladas de la Calle Orquídea, invitadas de honor a la
recepción, demuestran que son unas cronistas implacables y poseen unas lenguas
educadas, que el día que mueran necesitarán cuatro ataúdes. La última obra, La
novia, es comentada por otro actor (fue nuestro guía) que interpreta al autor.
La madre canta un corito evangélico, la novia entra conflictiva y exigiendo que
su novio salga del cuarto. Cuando él sale, se sorprende, se complica su dilema
y sale insultando…
Al finalizar la función (después de los saludos y recibir el apoyo de
los espectadores), Héctor Luis presenta al dramaturgo y agradece los aplausos.
A continuación, vienen las presentaciones, las felicitaciones, los
agradecimientos y las sesiones de fotografías. Antes de abandonar la sala,
Héctor Luis me pide que regrese a ver Historias de mi gente. Celeste (la
fotógrafa), Faustine y yo vamos a otra sala a ver el monólogo Confundida de la
dramaturga Julie de Grandy, interpretada por Úrsula Tinoco y dirigida por
George Riverón. Los espectadores estaban sentados en unas escaleras estrechas.
Nosotros nos sentamos en las sillas del fondo. En ese instante, recordé unos
ejercicios de actuación improvisada que hicimos en unas escaleras similares en
Humanidades de la Universidad de Puerto Rico en el curso de dirección escénica
que impartió la Dra. Victoria Espinosa. “El tiempo es sueño”.
Resumo un poco Confundida. La actriz Úrsula Tinoco está metida dentro
una vitrina, no literalmente, así la percibo en el espacio escénico. Parecía
como si fuera un afiche de una película: Now Showing. El concepto de encierro
iba acorde con la narración testimonio de las transformaciones de su vida, los
conflictos y las contradicciones persistentes del pasado pero que solapadamente
permanecen en el presente. Un personaje complicado que ya entró en la ruta de
la crisis existencial. Una actuación sobresaliente en todos los sentidos
(proyección, dicción, dominio del personaje, manejo del cuerpo y la
gestualidad). Las expresiones del rostro, un jeroglífico que urge descifrarlo.
La dirección ingeniosa de George Riverón se concentró en el minimalismo
intrínseco que exige el monólogo Confundida, dimensionando el discurso
revelador del texto con unas indicaciones precisas del movimiento escénico que
resaltaban su concepto de puesta en escena. Sugestivo el concepto plástico de
Riverón. Un fondo negro, con unas luces blancas alrededor, la actriz vestida de
negro con destellos blancos en su traje, medias blancas y uñas rojas. Me sentí
transportado a dimensiones infinitas del ser y del universo. Celeste, Faustine
y yo disfrutamos Confundida, su lenguaje incisivo, su humor trágico y su
profundidad…
Volvimos a la sala de espera del Teatro SEA. Celeste y Faustine deciden
ver Mujeres de cascos ligeros. Y yo vuelvo a la sala a ver Historias de mi
gente. Cuando estoy sentado, Faustine entra a la sala, me dice: “quiero ver la
obra otra vez y hacerte compañía”. Faustine no sabe, aunque le dije, lo feliz y
orgulloso que me hizo sentir en ese momento… En esta ocasión estaba más
concurrida la sala. Me tensioné. Por eso me senté detrás para tener esa
perspectiva imprescindible y observar, como el conductista Skinner, las
reacciones de los espectadores. La primera función quedó muy bien, pero la
segunda la superó, y Faustine y yo nos la gozamos. Al final de la
representación, Héctor Luis volvió a notar mi presencia y le agradecí a los
espectadores.
Antes de irnos de la sala, comuniqué a los actores que esta función
había superado a la primera, y se alegraron. Porque lograron un fundamento en
la actuación del microteatro: el gesto y el movimiento corporal que, en
ocasiones, trasciende el texto (dramático, narrativo o poético), aportando o
contradiciendo el discurso explícito e implícito. Volvimos a la sala de espera
y Celeste nos recomendó Mujeres de cascos ligeros que le había fascinado.
Faustine y yo seguimos la recomendación de Celeste y ella decidió ver Un
reflejo. “Un texto poético y humano, conflictos internos y me gustó mucho”, nos
dijo después que la vio… Nos vinieron a buscar y transitamos un laberinto
borgiano y llegamos a nuestro destino. (Esos recorridos fueron una aventura
maravillosa que complementaba la acertada logística diseñada por el Teatro
SEA.)
Las Mujeres de cascos ligeros nos estaban esperando sentadas en una
mesita, bebían café y lo acompañaban con unas galletitas. Nos dieron la
bienvenida con gesticulaciones significativas. Habíamos llegado a la casa de un
familiar o de unas amistades. Permítanme irme por la targente. En el micro
teatro los espectadores siguen siendo voyeristas, como en los escenarios
convencionales, pero cambia la perspectiva del espectador, es decir no es un
voyerista separado, distanciado, sino que es parte integral de la acción, es
inseparable, se convierte en un espectador participante, un personaje más, el
oyente en una narración, es como si nos reuniéramos en una sala, en un balcón,
en un patio o en una esquina caliente a escuchar cuentos y a contarlos también.
Percibí que nosotros los espectadores estábamos sentados en la mesa con esas
dos mujeres hermosas y elegantes, extraídas de un sueño o descendientes de las
mujeres sabias de Moliere.
Mujeres de cascos ligeros es un texto narrativo y testimonial, lo
primordial es el cuento, cómo se cuenta y para qué se cuenta. (“Vivir del
cuento” de Manuel Ramos Otero.) Pero en ese contar se trasluce el conflicto. La
dramaturga venezolana Indira Páez invierte el discurso despreciativo que
esgrimen los guardianes de la moral y lo transforma en un estandarte de
virtudes, jugando con el lenguaje. Una victoria olímpica. Una coronación de
Miss Universe. Ese discurso irreverente y fársico provoca carcajadas en los
espectadores. Las interpretaciones excelentes de las actrices (María José Roa,
Andrea Meireles e Isabel Bertelsen) nos tuvieron en la mirilla todo el tiempo,
con sus parlamentos ocurrentes, miradas envolventes y cómplices y
gesticulaciones e interpelaciones. En un momento sentí que nosotros éramos los
actores y ellas los espectadores. Fue una impresión, pero eso sugiere la
representación. La dirección estética de Martín Chamorro supo sacarle provecho
al hecho de tener a las dos actrices sentadas casi todo el tiempo, concentrando
su bloqueo en el impacto que causaría en los espectadores. Y lo logró mucho más
allá de lo que proyectaba.
Un último señalamiento quiero hacer: en un momento miré mi reloj (mala
señal) y pensé: “ya debe acabar y acabó”. Perfecto. En el micro teatro (otro
día reflexionaré sobre el tema), el dramaturgo está obligado a escribir el
texto pensando en el tiempo de representación (20 minutos como máximo, en
algunos países se extiende a 30 minutos) tomando en cuenta el ritmo, pausas,
transiciones y movimientos, aunque sean mínimos. La labor del director y las
actrices y los actores es montar la pieza en el tiempo impuesto... Es una labor
conjunta que exige rigor, concentración e inteligencia.
Back to the future. Antes de comentar
Historias de mi gente es preciso
escribir una breve introducción. Fueron escritas en el 2003 como teatro
brevísimo. Piezas de 10 minutos de duración. No por imposición; sabía que ese
era, más o menos, el tiempo de duración de las obras. Escribí las piezas cortas
independientes, pero en el proceso de escritura descubrí que todas unidas podrías
ser representadas en una noche. Originalmente se titulaba Historias de mi
barrio, aludiendo a un lugar de ficción: Buenafortuna. En años recientes cambié
el título a Historias de mi gente, lo sentí más íntimo y, tal vez, como
reminiscencia de la salsa Mi gente que interpretaba Héctor LaVoe. Y porque ya
no vivo en la isla. Después de su estreno el 14 de noviembre de 2022 y
representada en Tributo en enero de 2023, conversé con Héctor Luis Rivera y le
envié las obras.
Al leerlas, Héctor Luis me pidió permiso para trabajar los textos con
sus estudiantes de actuación y se lo concedí. Una tarde recibí una llamada de
Héctor Luis y me dijo que había sometido cuatro piezas del conjunto a la
convocatoria de Micro Theater New York 2023 convocado por Teatro SEA. Añadió
que el Teatro TEBA las sometió porque se ajustaban a la temática: “Es mi
cuerpo, yo decido” y fueron escogidas. Demás está decir que me alegró la
noticia. Agradezco a Héctor Luis por haber seleccionado las piezas que entendió
que cumplían con la temática. Fue Héctor Luis quien hilvanó los textos.
Como yo fui espectador de Historias de mi gente sería injusto con el
Teatro TEBA, con el director, con los actores y actrices y todos los que
estuvieron en la producción de la obra no escribir mis opiniones. Me gustaron
las dos representaciones. Las actrices y los actores experimentados (Franco Galecio, Maga Cedeño, Lilly Reyes,
Luis Viñoles, Dilcia de Jesús y Lucy Santiago) cumplieron con su cometido
en el escenario. Estuvieron en domino de sus personajes, provocaron la risa y
los aplausos sostenidos de los espectadores. La dirección diestra de Héctor
Luis Rivera marcó un ritmo vertiginoso y resolvió problemas de desplazamiento
escénico, cambio de utilería y vestuarios. Utilizó muy bien (a capacidad) el
espacio escénico. También aplicó el minimalismo y lo estático. Además, inventó
un truco de magia superlativa que me fascinó. Con sólo descorrer un mantel
cambió la perspectiva y reveló otro mundo.
Ha llegado el
momento de finalizar esta crónica, pero antes de hacerlo, quiero agradecer a
Teatro SEA por escoger la propuesta del Teatro TEBA, al Dr. Manuel Morán y a su
staff por las atenciones y deferencias que tuvieron conmigo y con Celeste y
Faustine. También agradezco a Teatro TEBA por representar con entrega y dignidad
Historias de mi gente.
Divertidísimas obras!!!. Desde un@ ‘Confundida’, ‘Historias de mi gente’, ‘Mujeres de Cascos Ligeros’ y ‘Ropa Interior’, fueron los microteatros que vimos, con una duración de entre 15 y 20 minutos, y un máximo de 15 espectadores por función.
Impresionante ver como debajo de una escalera, el pasillo del teatro, la cocina de la casa de los actores, se convierten en escenarios, donde los actores te invitan a pasar y juntos ser partícipes de su arte.
O un pequeño escenario con dos actrices, una mesa redonda y dos sillas, son los protagonistas de un monólogo donde el público sin querer participa, haciendo más ameno y divertido el domingo.
Palmas para la 13ª temporada de MicroTheater. ¡Que Viva el Teatro!