domingo, 12 de febrero de 2023

Miguel, trabaja de ‘labor’ en obra de construcción en Brooklyn

Trabaja de ‘labor’ en una obra de construcción en Brooklyn
Miguel Zurita, desea ser ingeniero en la industria de la construcción

Por: Víctor Lagos

@LatinosenNuevaYork

Llegó hace siete días a Nueva York. Se prepara un café en el ‘break’ de las clases de OSHA 40 en el centro de capacitación comunitario de Alianza Ecuatoriana ubicado en la 104 de la Roosevelt Ave. Vestía el clásico ‘jacket’ y polera fosforescente que se usa en la industria de la construcción, jeans y zapatillas. Escogió Nueva York porque un familiar le brinda posada.

Entrevista Exclusiva. Miguel Zurita, es de Ecuador, tiene 27 años y lo que más extraña es su familia. “En mi país, se preocupaban por mí, si estoy bien, si comía, o no, en cambio aquí, no. Cada quien ve por su lado, el trato es más frio. Y uno aprende a valorar lo que tuvo.

Trabaja de ‘labor’ en una obra de construcción en Brooklyn. “Estoy trabajando en construcción haciendo limpieza y trabajo un día sí y otro no, porque no tengo la OSHA”, dijo Miguel.

A las obras de construcción que ha ido a buscar trabajo, le piden la OSHA 40, “una tarjeta que se llama OSHA para poder entrar a trabajar en la construcción, y tener una mejor paga, porque lo que estoy ganando son centavos, trabajo de 8 am a 3 o 4 pm”, agrega Zurita.

“Si no tienes la OSHA no te podemos contratar, porque el (DOB) Departamento de Edificios nos puede sancionar con multas que varían de 15,000 hasta 20,000 dólares”, dijo Miguel.

El 16 de octubre del 2017, entró en vigencia la Ley Local 196 (LL196) de la ciudad de Nueva York que requiere que los trabajadores de la construcción completen cursos de capacitación en seguridad en el sitio y que tengan una tarjeta de identificación como prueba de haber completado su capacitación.

Acerca de sus metas dice: “aspiro, primero a tener un trabajo, luego, volver a estudiar, graduarme. Y ¿porque no?, ser un ingeniero ya que voy a trabajar en la construcción”, dijo un alegre Miguel.

Dice que tiene problemas con el idioma. “El inglés, no lo entiendo y toca aprender. Estoy tomando clases gratis en un centro comunitario”.

Le gusta Nueva York, “sí, me gusta Nueva York, y lo malo aquí son las ratas”. En cuanto al clima, “aquí, sí hacen unos fríos y eso que todavía no ha nevado”.

“No cocino muy bien, pero, me defiendo. En casa, cada uno aporta para la renta, para el gas, la comida”, agrega Zurita, al explicar cómo es el sistema de vida en este país.

Se moviliza con facilidad gracias al GPS que tienen hoy en día los teléfonos celulares. “Lo bueno del metro es que las paradas están ‘talladas’ y te puedes orientar. Me ayuda mucho el GPS de mi celular, mi primo me dijo: “toma este celular, si te pierdes, yo te voy a encontrar, cuídalo mucho”.

Como muchos, atravesó la temida selva del Darién, sorteando el peligro que ello implica, las inclemencias del tiempo, la discriminación, el maltrato al “llegar a un país que no conoces”, dijo Zurita.

“Vi mujeres embarazadas, mujeres con dos niños en brazos, y personas que llevaban días, 4, 5 días. Crucé ríos fuertes y cadáveres de gente putrefacta por el tiempo que está ahí, me impresionó mucho”.

Se puso a trabajar para ahorrar algo de dinero y continuar su travesía. “En Panamá, me puse a cargar legumbres en el mercado y me pagaban en dólares”.

El Darién, es una región selvática y pantanosa ubicada en la frontera entre Colombia y Panamá.

Estando en México, “tuve la mala idea de irme por un lugar que no conocía y la mafia me cogió, estuve como siete días en el monte, nos dejaron botados, y pidieron recompensa a mis familiares, que pagaron $1,500”. “Diles que depositen dinero a esta cuenta”, es todo lo que le dicen. Hecho el depósito, lo dejaron cerca de la carretera, “me coge migración de México, estuve preso, luego nos soltaron”.

Luego, “tomé un carro que me llevó a Mexicali, nos entregamos a migración de Estados Unidos, estuve dos días, al tercer día me soltaron con un celular de rastreo satelital”. “Los vamos a liberar dentro de Estados Unidos, pero, con esta condición”, nos dijeron. “Tenemos que tomarnos una foto en el día y a hora indicada”, dijo Zurita.

Hace una reflexión para los que deciden emigrar. “Tienen que tener bien puestos los pantalones, porque dejas todo atrás, vienes a empezar de cero, a dormir en el piso con una cobija, tienes una parada de ropa. No tienes nada. Y prepararse mental y psicológicamente y con Dios a lado”.

VEA el video: Algunos TRABAJADORES de la CONSTRUCCION víctimas de ROBO de SALARIO https://fb.watch/iKnAsC0x9N/

LEA: LOTERIAS DE VIVIENDA asequible en NY están abiertas hasta marzo https://latinosennuevayork.blogspot.com/2023/02/loterias-de-vivienda-asequible-en-ny.html

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